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Disciplinas libertadoras


Abogando por una contrarrevolución sexual

Una mujer me escribió una carta, diciéndome: "Mi marido está en el exterior. Ha estado allí durante nueve meses y aún faltan siete para que regrese. Me siento muy sola y necesito amor. Soy cristiana pero me doy cuenta de que soy muy débil. ¿Cómo puedo vencer la tentación sexual?"

¿Cómo aconsejaría usted a esta mujer?

No hay respuestas fáciles. El deseo de amor y afecto llega a lo profundo del alma. La soledad también toca el corazón humano. Uno de los casos en que se experimenta en forma más aguda es cuando alguien está separado del cónyuge por razones de servicio militar, por trabajo, divorcio, incapacidad o muerte. Los deseos sexuales parecerían aumentar cuando el cónyuge ha estado ausente durante un tiempo.

La Biblia habla muy claramente en lo que respecta al sexo fuera del matrimonio. Pero a veces nuestros deseos sexuales están en total desacuerdo con esos pasajes de las Escrituras.

La reciente "revolución sexual" proclamaba con determinación que los principios bíblicos en cuanto al sexo dentro del matrimonio habían pasado de moda y no eran válidos para nuestro día. Los proponentes de la revolución sexual decían que si uno estaba solo y deseaba afecto, entonces uno tenía el derecho de suplir esas necesidades a través de una aventura ilícita.

La gente empleaba la siguiente lógica: Pues bien, tal vez no esté mal cometer inmoralidad bajo ciertas circunstancias. El matrimonio a prueba, el sexo grupal, el intercambio de cónyuges y otros "experimentos" sexuales fueron haciéndose más y más populares.

Pero algunos de los que hicieron esas propuestas ahora lamentan sus esfuerzos por promover la revolución sexual. Uno de ellos admitió: "He aprendido que no hay juegos sin reglas." La gente puede tratar de quebrantar las leyes morales de Dios, pero siempre tendrá que pagar las consecuencias.

Este defensor de la revolución sexual citó un estudio realizado en el que 106.000 ...

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