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El consejero bíblico


Me he arrepentido pero no puedo olvidar el pecado / Continuación

... pecaminosa. Entonces Dios les dio vida con Cristo al perdonar todos nuestros pecados» (Colosenses 2:13). El salmista agrega: «Se llevó nuestros pecados tan lejos de nosotros como está el oriente del occidente» (Salmo 103:12). Por eso el evangelio se llama «buenas noticias».

Tomemos el caso del rey David. Sus pecados son bastante contemporáneos: la lujuria, el adulterio, el asesinato y la mentira como encontramos descritos gráficamente en 2 Samuel 11-12. A pesar de que estos pecados fueron tan terribles, la Biblia relata el arrepentimiento del rey y el perdón de Dios en Salmos 32 y 51.

«1 ¡Oh, qué alegría para aquellos
a quienes se les perdona la desobediencia,
a quienes se les cubre su pecado!
2 Sí, ¡qué alegría para aquellos
a quienes el SEÑOR les borró la culpa de su cuenta,
quienes llevan una vida de total transparencia!
3 Mientras me negué a confesar mi pecado,
mi cuerpo se consumió,
y gemía todo el día.
4 Día y noche tu mano de disciplina pesaba sobre mí;
mi fuerza se evaporó como agua al calor del verano. Interludio
5 Finalmente te confesé todos mis pecados
y ya no intenté ocultar mi culpa.
Me dije: «Le confesaré mis rebeliones al SEÑOR»,
¡y tú me perdonaste! Toda mi culpa desapareció» (Salmo 32:1-5).

La Biblia nunca minimiza la gravedad del pecado ??es serio, el pecado causó la muerte de Jesús?? sino magnifica la gracia de Dios para perdonar los pecados. Note el contraste en las siguientes palabras de Pablo. Primero las malas noticias: «¿No se dan cuenta de que los que hacen lo malo no heredarán el reino de Dios? No se engañen a sí mismos. Los que se entregan al pecado sexual o rinden culto a ídolos o cometen adulterio o son prostitutos o practican la homosexualidad o son ladrones o avaros o borrachos o insultan o estafan a la gente: ninguno de ésos heredará el reino de Dios» (1 Corintios 6:9-10).

Ahora las buenas noticias: «Algunos de ustedes antes eran así. Pero fueron limpiados; fueron hechos santos; fueron hechos justos ante Dios al invocar el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios» (1 Corintios 6:11).

A pesar de estos hechos tan maravillosos, ¿por qué el recuerdo de un pecado sigue persiguiendo a un creyente? A pesar de todos los pasajes maravillosos sobre el perdón de Dios, mucha gente se deprime al recordar lo que ha hecho. ¿Por qué? Propongo seis motivos por los cuales (que) muchos creyentes no pueden olvidar un pecado. ...

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